
Durante esta cuarentena los materiales se han ido acabando, pero las ganas de idear no.
Toda escrapera guarda hasta el más mínimo resto de papel que sobra ( y así tenemos luego esa falta de espacio) si no hablamos de telas, cintas, botones, cartones,...
Bueno, pues había que aprovechar todos estos recursos y manos a la obra. Salió este álbum forrado en tela vaquera, realizado con bolsas de papel (las que te dan en las tiendas)y aprovechando varias colecciones.
La encuadernación es sencilla.
Los sobres van cosidos y sujetos al lomo a través de unos eyelets.
Cada bolsa de papel se ha convertido en un sobre con solapas.
Además va embellecido con un pespunte realizado con máquina de manera que le da un aire de reciclado que me gusta.
Unas bolsas, unos recortes y voila! la tarde hecha y el álbum...también!!


